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Entrevista a Cati Sánchez, directora del Centro Cultural Golferichs

Gran Via de les Corts Catalanes, 491 93 323 77 90

“Nos gustan las cosas impuras, músicas que han entrado en contacto con otras músicas, o disciplinas y han creado algo nuevo”



Foto: Vista exterior de la Casa Golferichs             

Solo entrar a visitar la Casa Golferichs ya vale la pena. Este edificio modernista es realmente imponente y espectacular. Mientras paseamos por sus dependencias me cuentan cuando se convirtió en equipamiento municipal y el lujo de poder trabajar en él.

¿Cuando comienza la actividad del Centro Cultural Golferichs?

El año pasado hicimos treinta años! 

¡Uaaauuu! ¡Muchas felicidades! ¿Cual ha sido en estos 30 años vuestra identidad?

La fotografía, porque tenemos el proyecto especializado Català-Roca, pero también la música... Que tengo que decir que en parte surgió como especialidad para adecuarnos a una sala que hace difícil según qué producciones escénicas. Es una sala protegida arquitectónicamente. Es preciosa y crea un ambiente muy especial entre el público y los músicos. Además de que suena muy bien, por la madera ... Es decir, que es una muy buena sala para disfrutar de conciertos. Por otra parte, también es importante decir que todo lo que hacemos; tanto de fotografía, música, conferencias ... Es cultura de proximidad, que quiere decir que somos una herramienta para que la cultura sea algo presente, accesible y garantizado para todo el que quiera.

¿Quién está detrás de este equipamiento municipal?

Primero un Distrito que estima sus centros cívicos, hay que decirlo, y que fue pionero en pensar que debían proponer a la gente del barrio propuestas culturales de calidad, diversas y para todos. Y también detrás de Golferichs y otros centros de la ciudad hay un equipo profesional, con mucho oficio y mucha experiencia.

¿Cuál es el equipo humano que hace posible esta programación cada trimestre?

¡Todas! Sí que existe la coordinadora de programación, Irene Armangué, una persona muy inquieta y con mucho conocimiento para encontrar joyas. Pero el centro somos un equipo donde hay de todo. Somos gente de diversas edades, gustos, intereses ... Para mí es como tener siempre un focus grup al que hacer preguntas, como una pequeña muestra de los usuarios del centro. Y me gusta fomentar que todo el equipo pueda aportar, porque esto al final, diversifica y enriquece la programación. Si alguien a nivel personal, se ha enamorado de un artista o ha descubierto algo interesante, se incluye.

¡Totalmente de acuerdo!

Y, tan importante como la programación, está el equipo que te encontrarás el día de la actividad. Y no me refiero solo al técnico de sonido, que es fundamental (a veces parece que hay que recordar eso!) ... Yo lo pienso como un todo, porque lo que estamos haciendo es contribuir a la experiencia de la persona que vendrá el concierto. Se debe sentir cómodo, informado, bienvenido. La calidad artística la debemos garantizar, que la gente salga de aquí satisfecha y vuelva contenta a casa, también. Tener la sensación de haber vivido un momento enriquecedor tiene mucho que ver con el equipo. Que también, hay que decir, somos la gente que está solucionando todos los posibles pequeños desastres de aquella tarde, para que nadie sé de cuenta y todo salga de perlas.

¿Cuál es la propuesta musical de Golferichs?  

Intentamos buscar músicos que sean profesionales, de calidad, con propuestas maduras y personales. Barcelona es una ciudad muy rica en eso, pero no todo lo que se hace llega a un público extenso. Y digo extenso y no lo de "gran público", porque me refiero a los amantes de la música, que llegue a tantas personas como sea posible. Y esto es un problema para los artistas, pero también para los melómanos que quizás se están perdiendo algo que les encantará. Creo que en este sentido, los centros cívicos en Barcelona hacen un trabajo fenomenal.

¿Dedicáis una parte importante en el blues? ¿Por qué? Cuéntanos ...

Empezamos a trabajar con la Sociedad de Blues de Barcelona hace ... buf ... ¡muchos años! Nos hicieron la propuesta de programar un concierto al trimestre y nos pareció que a partir del blues se podía hacer un buen trabajo de iniciación musical. Porque del blues han surgido muchos estilos musicales y queríamos, ir desde la raíz, avanzando hasta el hip-hop, si era necesario. Lo que pasó es que nos traían músicos tan buenos y la gente se lo pasaba tan bien con el blues que dijimos, pues bueno, ya haremos hip-hop en otro espacio ... Dale con el blues! Nosotros a la SBB les agradecemos cada concierto, porque madre mía, qué músicos. Y hay que decir, que con la gente del blues da gusto de trabajar, porque son muy simpáticos y te lo ponen fácil y digamos que esto no ocurre siempre (ríe). Gracias a esta colaboración hemos tenido tantos buenos artistas que no quiero mencionar solo algunos, porque todos se merecerían ser mencionados. Ha habido conciertos de Dijous Blues que Irene y yo nos hemos mirado y sin palabras, nos estaban diciendo "qué barbaridad está sonando ahora mismo", de estas, recuerdo el de Little G Weevil con Víctor Puertas, por decir uno, pero ha habido muchos ...

¿Alguna propuesta musical recurrente?

Nos gustan las cosas impuras, músicas que se han entrado en contacto con otras músicas, o disciplinas y han creado algo nuevo. No nos casamos con ningún estilo, lo que nos gusta es lo que tiene el buen arte, que te remueva, que te alegre, que te conmueva, que te divierta ... Nos da igual si esto lo hace una cantaora de flamenco o un poeta con un Casio... Lo que sí buscamos es que sea personal y de calidad. Además, lo que tiene esta sala es que se genera un ambiente muy intenso de sintonía entre el músico y el público ... En Les Golfes pasan cosas extraordinarias.

¿Alguna novedad para la audiencia?

Este año haremos la cuarta edición del Festival Tangent, el mes de julio, los seis centros cívicos del Eixample, cada día, gratuitamente, espectáculos y conciertos de mucha calidad. Muy bonito, ¡os esperamos!


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Gran Via de les Corts Catalanes, 491 Barcelona 93 323 77 90